El baile
tradicional de bomba es diferente al espectáculo moderno montado
en tarima. Aunque algunos intentan presentar un espectáculo de
baile más cerca a la tradición verdadera, en tiempos modernos
otros grupos folklóricos formales de tarima, siendo influenciados
por el movimiento estadounidense "roots" (raíces, retorno
a las raices africanas), han añadido elementos coreográficos
como los del "black ethnic jazz dance" norteamericano y otras
influencias populares. Estas fantasías tropicales son ajenas a
la tradición del baile social de tambor que fue cultivada por nuestros
antepasados puertorriqueños. Todo esto, combinado con una agresividad
excesiva y una velocidad nerviosa, pinta un imagen errónea de lo
que realmente es el baile de tambor puertorriqueño. De hecho, antes
que nada, el baile de tambor es un baile.
Los bailes
de bomba, conocidos en tiempos modernos como bombazos o golpes de bomba,
se llevan a cabo esporádicamente durante el año en diversas
localizaciones al aire libre, en marquesinas de casas, plazas públicas
y en clubes de baile. No son simples descargas de tambores sino bailes
formales. En años recientes los bombazos regulares en los clubes
nocturnos del área de San Juan han llamado mucho la atención
no solamente de los bailadores sino también de la prensa local.
De tal manera ha sido el impacto de los bombazos, que muchos novatos han
recurrido a aprender los movimientos característicos y figuras
tradicionales, además de los ritmos de tambor. En tiempos recientes
ofrecieron bailes públicos de bomba en Ponce, Vieques, Aguadilla,
Arroyo, Mayaguez, Arecibo, Fajardo, Jayuya, Humacao, Lajas y San Juan.
Documentos
históricos mencionan a bailes antiguos como el chicá y el
calindá, entre otros. El chicá es un baile elegante, rígido
y serio al estilo europeo pero con repentinos y drásticos cambios
de postura, figuras y floreos rítmicos que, debido a su contraste
dramático, parecen ser movimientos sacados de algo completamente
contrario al baile elegante que le sirve de base. Pero, de hecho, de eso
mismo se trata este baile. El secreto se encuentra en el nombre. La palabra
creole chicá (en el español puertorriqueño: sicá)
viene de la palabra francesa chicán (pronunciada: sikán)
y quiere decir literalmente: romper las reglas, desviarse del punto y
engañar. La misma palabra en ingles chicanery también tiene
su raíz en la misma palabra francesa.
El calindá es otro baile antiguo al estilo europeo pero también
tiene una característica especial. En una parte del baile, luego
de bailar separados, los hombres y las mujeres se acercan bailando para
tocar cariñosamente barriga contra barriga. Bailan separados otra
vez y luego se juntan de nuevo una tras otra vez hasta terminar el baile.
Este baile también aparece escrito como carindá, caringá
y kalendá, pero en realidad son dos palabras francesas diferentes;
calin (también escrita kalen, que significa cariño, acariciar,
abrazar o mimar y la palabra das, que significa danza. En otras palabras
este es literalmente un baile cariñoso. De hecho, según
musicólogos haitianos el primer baile caribeño de parejas
independientes, el méringue haitiano, nació de un espíritu
revolucionario negro al combinar el chicá y el calindá con
el contredansé francés.
Muchos de
los nombres de los estilos de bomba y otras palabras usadas en las canciones
y en el ambiente general de este género indican origen creole (afrofrances),
el idioma universal del mundo del esclavo negro en el caribe. De hecho,
muchos esclavos aprendieron a hablar en creole encarcelados en las barracas
esclavistas en tierras africanas antes de llegar al caribe. A veces el
sentido de la palabra es obvio pero en otros instantes son corrupciones
de palabras creoles. Muchas están escritas fonéticamente
y en algunos casos con letras omitidas o adaptadas al español puertorriqueño.
La palabra bambula se compone de dos palabras ban y boula. La palabra
ban quiere decir proclamación o proclamador y es la raíz
de palabra moderna banner (letrero, cruce calle). La palabra boula quiere
decir voz, vocero, o el que habla. Otras palabras similares son mandibula
(quijada) y marimbula (marim = tecla, boula = voz, vocero, el que habla).
El cuembé, pronunciada kuwen - be en creole es un nombre que describe
el movimiento o flujo de la figura rítmica del tambor y quiere
decir literalmente correr para abajo. Es un ritmo que, en otras palabras,
chorrea de manera descendiente. La palabra kuwen (couwen) quiere decir
corriente y correr y la palabra be (bes) quiere decir descender y caer.
Como muchas palabras en Puerto Rico la palabra cuembé es una adaptación
fonética afro-puertorriqueña del creole.
Otros sones
de bomba llevan los nombres de belé (bel aire = aire bello), holandé
(holandes), mendé (mendier = arguir, exponer), yubá (jouba
= júbilo), leró (le rose = la rosa), corvé (corvee
= encorvado), rulé (roule = enrollado, redoble), gracimá
(grajimant = raspado), cunyá (counjai = vacaciones, epoca de fiestas),
mariandá (ma rijan das = la danza festiva). Estos nombres son del
afroespañol puertorriqueño cuyo raíz principal es
el creole, el idioma universal de los esclavos negros en el caribe.
Otra palabra
interesante del repertorio de la bomba es la palabra babul. Pertenece
a la familia rítmica del belé y tiene el efecto curioso
de sonar a agua hirviendo a fuego lento. Efectivamente el significado
de las dos palabras ba y bul en creole es hervir (bul) bajito (ba). La
traducción al ingles es "low boil" y es un término
de cocinar muy común en estos días.
La palabra guateque también se usa para identificar a cualquier
baile de negros. Pero originalmente se trataba de algo mas específico.
En creole significa literalmente: cuá (madera) teke (estaca, poste)
o en otras palabras un baile de palo, el palo de mayo. Se trata de un
árbol (palo) cortado y adornado que se ponía en los pueblos
en un lugar público para bailar y divertirse alrededor de él
en el primer día de mayo. Se acompañaba de una fiesta con
música alborotada, bulliciosa y alegre. En ella las parejas bailaban
gesticulando y saltando con abundantes risas y gritos. De hecho, los bailes
de bomba son bailes recreativos, sociales y públicos y no tienen
nada que ver con las fiestas formales de la iglesia, con religiones afrocéntricas
o con sociedades secretas.
Un evento
recreativo importante asociado a los bailes de tambor puertorriqueño
es el kokobalé. Es un especie de combate o pelea-juego-baile al
son de los tambores de bomba. En este caso el tambor subidor imita a los
movimientos de los jugadores que pelean y bailan al frente de los tambores.
La palabra criolla kokobalé es una corrupción de palabras
creoles. La palabra ko quiere decir cuerpo, la palabra koba quiere decir
combate y la palabra le quiere decir el. De hecho si añadimos solamente
la letra k al final de la palabra ko (kok) se forma otra concepto similar:
kok koba le: pelea de gallos. Este deporte de pelea y baile se practica
también en otras islas caribeñas como Guadalupe, Trinidad
y Martinica, entre otras. En Martinica se llama danmyé. En el mayolé
de la isla de Guadalupe también existen tres estilos de este deporte: el zizipan, el benneden, y el suavé vayan. Los tres estilos
se consisten en 1) intentar tocar la cara del oponente, 2) pelear con
palos de madera, y 3) pelear sin palos. Aunque siempre existe la posibilidad
de salir lastimado la idea realmente no es esa. La intención de
la batalla no es de lastimar sino de retar, jugar y de bailar. En otras
palabras de pasarlo bien. Es muy posible que los negros practicaban un
estilo de lucha libre y arte marcial introducido en el caribe durante
el siglo dieciocho por marineros y piratas franceses. Este deporte que
se practica todavía hoy en francia se llama savate (zapato suave).
Dicen también que los dueños de esclavos a menudo hacían
peleas entre sus esclavos más fuertes y los de otra hacienda para
el puro entretenimiento. De cualquier modo, el concepto de tocar música
durante las peleas formales para animar a los luchadores no seria un concepto
extraño para el esclavo traído del África ya que
se practicaba en muchos países alrededor del continente.
No era nada nuevo para ellos.
En años
recientes hemos visto más interés para la bomba de parte
del público y de parte de los músicos en general no solamente
en el campo tradicional pero también en otros campos. En el año 1984 vimos el nacimiento de un nuevo concepto llamado clave
tres. Pues, el ritmo de clave tres es en realidad una manera nueva
de tocar la bomba sobre una línea temporal de doce pulsaciones
junto a una base rítmica del mariandá tradicional de Loiza
lo cuál se combina con otros como el sicá, el cuembé
y el yubá. El concepto se aplica al jazz, al funk y a lo tropical.
Este género nuevo ha sido un estimulo importante para muchos músicos
puertorriqueños en años recientes especialmente en el campo
de la bomba y el jazz afro-céntrico