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En cuanto a los buleos para el tambor principal (el buleador) en realidad son muchos. Algunos llevan el mismo nombre que el son (o seis) pero son todos nombres descriptivos que tienen que ver con el baile o con el ritmo. A través de los años algunos tocadores modernos han formados clanes con algunas caracteristicas notables. Curiosamente por alguna razón u otra algunos de los tocadores actuales de Santurce no están promocionando los buleos de Loiza y otros áreas. Los de Loiza tampoco fomentan los buleos de Santurce. Algunos de los buleos del sur de la isla tampoco son utilizados por los tocadores del norte. En Cataño también existen otros buleos. Todos estos buleos se tocan en tres compases diferentes, el binario (como el 4/4), ternario (como el 6/4) y el compuesto (como el 6/8).

También, existen variaciones de algunos de los buleos. Se puede ejecutar el toque cambiando el orden de los tonos y con variaciones de la figura rítmica. Algunos toques se pueden ejecutar en compás binario, compás ternario, o en compás compuesto, según el ritmo de la canción. El buleo de bomba se identifica a base de su figura rítmica primero y luego según sus tonos. De esta misma manera también logramos identificar algunas de estas mismas figuras rítmicas aclimatizadas en otras islas caribeñas. Se espera que en un futuro no muy lejano que todos los tocadores estarán nuevamente unidos en la práctica de fomentar a todos los ritmos de bomba por igual bajo una bandera común de bomba puertorriqueña de toda la isla.

El concepto detrás del formato de la instrumentación de la bomba es un concepto africano. Aunque los ritmos no son africanos, son puertorriqueños, están presentes todos los elementos fundamentales que demuestran una hermosa sensibilidad rítmica africana:

1) La maraca establece el pulso, el marimbo también se usa para el pulso y a veces para la la línea temporal si no están los cuás.
2) Los cuás establecen la linea temporal oficial.
3) El tambor buleador establece el ritmo básico, y da la llamada principal para el baile.
4) El tambor subidor marca las improvisaciones rítmicas y los piquetes de los bailadores.
5) Los espectadores, cantantes y bailadores forman el círculo social característico del estilo.
6) Los cantantes forman un dialogo de llamada y contestación entre solista y coro.
7) Los bailadores (parejas o solistas) entran al área de baile con movimientos expresivos, figuras específicas y ritmos corporales reconocidos.

En cuanto a los ritmos de cuá, hay varios. El tocador de cuá, por lo general, está tocando una variación de la figura rítmica del toque de barril. Estos ritmos son importantes para orientar a los tocadores y bailadores y añadir sabor. La maraca de bomba también es un instrumento muy importante en este género, y es un verdadero reto tocarla consistentemente con sabor. No es un relajo, es el instrumento que más cansa. El tocador de maraca tiene que tener un buen sentido del ritmo, fuerza y perseverancia. La tradición de usar solamente la maraca no era universal. En la tradición de la bomba de Loíza encontramos también el marimbo (guiro) además de la maraca. Tampoco usaban siempre los dos cuás. El uso de un solo cuá fue una práctica común además de los dos cuás tradicionales.
 


El baile tradicional de bomba es diferente al espectáculo moderno montado en tarima. Aunque algunos intentan presentar un espectáculo de baile más cerca a la tradición verdadera, en tiempos modernos otros grupos folklóricos formales de tarima, siendo influenciados por el movimiento estadounidense "roots" (raíces, retorno a las raices africanas), han añadido elementos coreográficos como los del "black ethnic jazz dance" norteamericano y otras influencias populares. Estas fantasías tropicales son ajenas a la tradición del baile social de tambor que fue cultivada por nuestros antepasados puertorriqueños. Todo esto, combinado con una agresividad excesiva y una velocidad nerviosa, pinta un imagen errónea de lo que realmente es el baile de tambor puertorriqueño. De hecho, antes que nada, el baile de tambor es un baile.

Los bailes de bomba, conocidos en tiempos modernos como bombazos o golpes de bomba, se llevan a cabo esporádicamente durante el año en diversas localizaciones al aire libre, en marquesinas de casas, plazas públicas y en clubes de baile. No son simples descargas de tambores sino bailes formales. En años recientes los bombazos regulares en los clubes nocturnos del área de San Juan han llamado mucho la atención no solamente de los bailadores sino también de la prensa local. De tal manera ha sido el impacto de los bombazos, que muchos novatos han recurrido a aprender los movimientos característicos y figuras tradicionales, además de los ritmos de tambor. En tiempos recientes ofrecieron bailes públicos de bomba en Ponce, Vieques, Aguadilla, Arroyo, Mayaguez, Arecibo, Fajardo, Jayuya, Humacao, Lajas y San Juan.

Documentos históricos mencionan a bailes antiguos como el chicá y el calindá, entre otros. El chicá es un baile elegante, rígido y serio al estilo europeo pero con repentinos y drásticos cambios de postura, figuras y floreos rítmicos que, debido a su contraste dramático, parecen ser movimientos sacados de algo completamente contrario al baile elegante que le sirve de base. Pero, de hecho, de eso mismo se trata este baile. El secreto se encuentra en el nombre. La palabra creole chicá (en el español puertorriqueño: sicá) viene de la palabra francesa chicán (pronunciada: sikán) y quiere decir literalmente: romper las reglas, desviarse del punto y engañar. La misma palabra en ingles chicanery también tiene su raíz en la misma palabra francesa.

El calindá es otro baile antiguo al estilo europeo pero también tiene una característica especial. En una parte del baile, luego de bailar separados, los hombres y las mujeres se acercan bailando para tocar cariñosamente barriga contra barriga. Bailan separados otra vez y luego se juntan de nuevo una tras otra vez hasta terminar el baile. Este baile también aparece escrito como carindá, caringá y kalendá, pero en realidad son dos palabras francesas diferentes; calin (también escrita kalen, que significa cariño, acariciar, abrazar o mimar y la palabra das, que significa danza. En otras palabras este es literalmente un baile cariñoso. De hecho, según musicólogos haitianos el primer baile caribeño de parejas independientes, el méringue haitiano, nació de un espíritu revolucionario negro al combinar el chicá y el calindá con el contredansé francés.

Muchos de los nombres de los estilos de bomba y otras palabras usadas en las canciones y en el ambiente general de este género indican origen creole (afrofrances), el idioma universal del mundo del esclavo negro en el caribe. De hecho, muchos esclavos aprendieron a hablar en creole encarcelados en las barracas esclavistas en tierras africanas antes de llegar al caribe. A veces el sentido de la palabra es obvio pero en otros instantes son corrupciones de palabras creoles. Muchas están escritas fonéticamente y en algunos casos con letras omitidas o adaptadas al español puertorriqueño. La palabra bambula se compone de dos palabras ban y boula. La palabra ban quiere decir proclamación o proclamador y es la raíz de palabra moderna banner (letrero, cruce calle). La palabra boula quiere decir voz, vocero, o el que habla. Otras palabras similares son mandibula (quijada) y marimbula (marim = tecla, boula = voz, vocero, el que habla).

El cuembé, pronunciada kuwen - be en creole es un nombre que describe el movimiento o flujo de la figura rítmica del tambor y quiere decir literalmente correr para abajo. Es un ritmo que, en otras palabras, chorrea de manera descendiente. La palabra kuwen (couwen) quiere decir corriente y correr y la palabra be (bes) quiere decir descender y caer. Como muchas palabras en Puerto Rico la palabra cuembé es una adaptación fonética afro-puertorriqueña del creole.

Otros sones de bomba llevan los nombres de belé (bel aire = aire bello), holandé (holandes), mendé (mendier = arguir, exponer), yubá (jouba = júbilo), leró (le rose = la rosa), corvé (corvee = encorvado), rulé (roule = enrollado, redoble), gracimá (grajimant = raspado), cunyá (counjai = vacaciones, epoca de fiestas), mariandá (ma rijan das = la danza festiva). Estos nombres son del afroespañol puertorriqueño cuyo raíz principal es el creole, el idioma universal de los esclavos negros en el caribe.

Otra palabra interesante del repertorio de la bomba es la palabra babul. Pertenece a la familia rítmica del belé y tiene el efecto curioso de sonar a agua hirviendo a fuego lento. Efectivamente el significado de las dos palabras ba y bul en creole es hervir (bul) bajito (ba). La traducción al ingles es "low boil" y es un término de cocinar muy común en estos días.

La palabra guateque también se usa para identificar a cualquier baile de negros. Pero originalmente se trataba de algo mas específico. En creole significa literalmente: cuá (madera) teke (estaca, poste) o en otras palabras un baile de palo, el palo de mayo. Se trata de un árbol (palo) cortado y adornado que se ponía en los pueblos en un lugar público para bailar y divertirse alrededor de él en el primer día de mayo. Se acompañaba de una fiesta con música alborotada, bulliciosa y alegre. En ella las parejas bailaban gesticulando y saltando con abundantes risas y gritos. De hecho, los bailes de bomba son bailes recreativos, sociales y públicos y no tienen nada que ver con las fiestas formales de la iglesia, con religiones afrocéntricas o con sociedades secretas.

Un evento recreativo importante asociado a los bailes de tambor puertorriqueño es el kokobalé. Es un especie de combate o pelea-juego-baile al son de los tambores de bomba. En este caso el tambor subidor imita a los movimientos de los jugadores que pelean y bailan al frente de los tambores. La palabra criolla kokobalé es una corrupción de palabras creoles. La palabra ko quiere decir cuerpo, la palabra koba quiere decir combate y la palabra le quiere decir el. De hecho si añadimos solamente la letra k al final de la palabra ko (kok) se forma otra concepto similar: kok koba le: pelea de gallos. Este deporte de pelea y baile se practica también en otras islas caribeñas como Guadalupe, Trinidad y Martinica, entre otras. En Martinica se llama danmyé. En el mayolé de la isla de Guadalupe también existen tres estilos de este deporte: el zizipan, el benneden, y el suavé vayan. Los tres estilos se consisten en 1) intentar tocar la cara del oponente, 2) pelear con palos de madera, y 3) pelear sin palos. Aunque siempre existe la posibilidad de salir lastimado la idea realmente no es esa. La intención de la batalla no es de lastimar sino de retar, jugar y de bailar. En otras palabras de pasarlo bien. Es muy posible que los negros practicaban un estilo de lucha libre y arte marcial introducido en el caribe durante el siglo dieciocho por marineros y piratas franceses. Este deporte que se practica todavía hoy en francia se llama savate (zapato suave). Dicen también que los dueños de esclavos a menudo hacían peleas entre sus esclavos más fuertes y los de otra hacienda para el puro entretenimiento. De cualquier modo, el concepto de tocar música durante las peleas formales para animar a los luchadores no seria un concepto extraño para el esclavo traído del África ya que se practicaba en muchos países alrededor del continente.
No era nada nuevo para ellos.

En años recientes hemos visto más interés para la bomba de parte del público y de parte de los músicos en general no solamente en el campo tradicional pero también en otros campos. En el año 1984 vimos el nacimiento de un nuevo concepto llamado clave tres. Pues, el ritmo de clave tres es en realidad una manera nueva de tocar la bomba sobre una línea temporal de doce pulsaciones junto a una base rítmica del mariandá tradicional de Loiza lo cuál se combina con otros como el sicá, el cuembé y el yubá. El concepto se aplica al jazz, al funk y a lo tropical. Este género nuevo ha sido un estimulo importante para muchos músicos puertorriqueños en años recientes especialmente en el campo de la bomba y el jazz afro-céntrico