Existe una técnica especial para el pandero, la cual utiliza
ambas manos para formar figuras rítmicas especificas. Cada pandero
tiene sus ritmos propios y entre ellos existen muchas variaciones.Hoy
día utilizamos tres panderos; el punteado, el seguidor y el requinto.
El punteador pone el ritmo básico y da la llamada. El seguidor pone el bajo, el cimiento. Y el requinto
pone las improvisaciones.