Antes de comenzar a hablar sobre la plena es importante reconocer
que el género de la parranda de barrio, con sus diversos instrumentos
musicales y formatos, siempre formaba parte integral de la vida puertorriqueña,
fue en tiempos modernos que nació la plena como evolución
de la mezcla de parranda con otros elementos caribeños. También
es importante saber un poco sobre la historia musical y cultural del
ambiente de barrio antes y durante la época que vio nacer a la
plena.
En general, existe documentación de una variedad grande de instrumentos
rústicos arrabaleros criollos basándose en prototipos
europeos, africanos y taínos. El puertorriqueño es siempre
muy ingenioso y en momentos de necesidad se hace a mano instrumentos
de percusión y de cuerdas. Es importante mantener en mente que
hoy día las tradiciones son a veces como un traje bonito, en
algunos casos se puede guardar por un rato sin usar pero nunca se bota.
O sea, cuando se guarda la tradición en el armario de la memoria
se puede sacar en cualquier momento para usarla. En los siglos pasados
no existían en la isla ( ni en ninguna otra isla caribeña)
grandes tiendas de música especializadas en la fabricación
y venta de instrumentos de percusión. Hoy día, tenemos
la ventaja de ir a una tienda a comprar un tambor u otro instrumento.
Por lo tanto cuando surgió la necesidad de tener un instrumento
de percusión lo fabricaban entre ellos mismos con materiales
disponibles localmente. De esta manera hacían sus instrumentos
criollos como el timbalito, el bombo, el tamboril, las bombas, las timbas,
panderetas y una variedad grande de instrumentos de percusión
menor, tamborcitos criollos hechos de barriles pequeñitos como
los que venían para guardar clavos, además de otros instrumentos
criollos de cuerda como la guitarra, el tres, el cuatro, el tiple, la
bordonúa, y por supuesto la marímbula, entre muchos otros.
Video
La Plena "Tintorera del mar", Sindo Mangual Puerto Rico 40's